viernes, 12 de febrero de 2010

Códice Borgia


En muchos estudios se considera que la escritura mesoamericana está muy relacionada con el arte pues se generó a partir de verdadero pensamiento conceptual; es decir, lo que le da el carácter artístico es que las imágenes se usan como representación plástica y/o como signos de escritura. De aquí que se considere entonces al tlacuilo un artista, pues utilizaba este tipo de escritura al elaborar los códices.

Láminas 20 y 21 del Códice Borgia.

Láminas 22 y 23 del Códice Borgia.

Láminas 24 y 25 del Códice Borgia.


 Láminas 26 y 27 del Códice Borgia.

CARÁCTER DEL CÓDICE BORGIA

En su aspecto y presentación el manuscrito está elaborado en catorce tiras de piel curtida de ciervo las cuales miden aproximadamente 27cm y distinto largo. Estas tiras se unieron de tal manera que forman una larga tira de 10.34m revestida a ambos lados de una delgada capa de estuco y plegada a manera de biombo, de modo que resultan 39 secciones pintadas a ambos lados, cada una de 27 x 26.5cm con un largo total de 1027cm a 1034 cm aproximadamente. Sólo los dos lados exteriores del paquete de pliegues no tienen dibujos pues en ellos iban pegadas las cubiertas de madera. Las tapas que lo cubren actualmente no son las originales sino unas de madera que se colocaron mucho tiempo después. Para hacer alguna lectura del códice, cada una de las largas tiras se colocaban horizontalmente comenzando así a leer de derecha a izquierda. La variante más usada es la del bustrofedon o lectura en zigzag, de abajo hacia arriba.

Portada y contraportada del códice Borgia



Se distingue de los demás no sólo por su tamaño o por el estilo de sus dibujos, sino sobre todo por tener una serie de láminas con imágenes que representan al planeta Venus, astro en torno al cual giraban las concepciones astronómicas y mitológicas de los mexicanos y centroamericanos, en su viaje a través del Infierno (Seler, 1963).